Suscripciones en coches: ¿pagar por funciones ya incluidas?

Introducción

Vivimos en la era de las suscripciones, donde todo —desde la música hasta el propio coche— puede cobrarse mes a mes. En algunos modelos, funciones básicas como asientos calefactables, GPS o asistentes de voz solo funcionan si el conductor paga una suscripción, aunque el coche las traiga instaladas de serie. Estas funciones, que antes se adquirían con un único pago, ahora pueden costar hasta 35 € mensuales. Muchos usuarios indignados se sienten “pagando dos veces” por el equipamiento que ya han comprado al adquirir el vehículo.

Funciones que solían incluirse de serie y ahora se cobran por separado:

  • Asientos calefactables: BMW llegó a cobrar unos 17 €/mes para activarlos, aunque luego canceló la idea tras la polémica.
  • Asistentes de conducción: en coches como el Audi A3, sistemas básicos (mantenimiento de carril, control de crucero adaptativo o climatizador bi-zona) solo operan si el conductor contrata un plan mensual.
  • Conectividad y entretenimiento: servicios como navegación en línea o Apple/Android CarPlay, antes incluidos, pueden exigir suscripción. BMW, por ejemplo, probó cobrar 300 $ al año por CarPlay

¿Cómo funcionan estas suscripciones?

En la práctica, los fabricantes bloquean vía software funciones cuyo hardware ya existe en el coche. Al suscribirte, el vehículo descarga una actualización que activa esa característica; si cancelas el pago, vuelve a desactivarse. Por ejemplo, en el Volkswagen ID.3 hay que pagar 18,90 €/mes (o 629 € por única vez) para liberar 27 CV adicionales de potencia. Si no se suscribe, el motor queda limitado a la versión menos potente. En resumen: ya pagaste el coche, pero la marca sigue cobrando si quieres usar ciertas opciones.

Ejemplos en marcas populares

Algunas marcas ya han introducido estos pagos extra en sus modelos:

  • BMW: anunció 18 $/mes para activar los asientos calefactables y antes cobró 300 $ anuales por Apple CarPlay. Tras las críticas, canceló estas suscripciones.
  • Mercedes-Benz: ofreció en modelos de lujo paquetes de “aceleración” (potencia extra) y ejes traseros direccionales a cambio de cientos de euros al año. Aunque mejoraban el rendimiento, el alto coste suscitó controversia.
  • Tesla: pionera en cobros por software, vende su asistente de conducción Full Self-Driving (~199 $/mes o 12.000 $ de pago único). También activa extras (más potencia o autonomía) mediante compras en la app
  • Volkswagen: en el ID.3 cobra 18,90 €/mes para desbloquear 231 CV (en lugar de 204), o 629 € de pago único. Sin suscripción, el coche queda capado a la versión menos potente.
  • Peugeot y Renault: ofrecen servicios conectados (SOS, tráfico, navegación, etc.) por suscripción. Estas marcas del grupo Stellantis habilitan muchas funciones vía software, que podrían implicar pagos extra en el futuro.

Reacciones de los consumidores

La indignación de los usuarios es palpable. En foros se lee: “¿por qué pagar dos veces por lo mismo?” cuando descubren que deben abonar cada mes características ya incluidas. Una encuesta reciente revela que la disposición a pagar extras ha caído: del 86 % en 2024 al 68 % en 2025. Directivos como el de Volvo reconocen que comprenden esta frustración, y ejecutivos de Lincoln (Ford) han admitido que “los clientes no quieren pagar suscripciones” por funciones integradas. Ante la presión, BMW y Audi cancelaron sus planes polémicos, demostrando que el mercado no está dispuesto a este modelo de negocio.

Implicaciones a medio y largo plazo

El resultado es que el coche empieza a comportarse más como un servicio que como un producto comprado. Si dejas de pagar, perderás funciones instaladas, afectando el valor y la experiencia de propiedad. Volkswagen admite que el ID.3 fue homologado para 228 CV de fábrica, pero cobra por desbloquearlos: “es cobrar por algo que ya ha vendido al cliente”. Expertos y directivos remarcan que aspectos básicos (conectividad, seguridad) deberían incluirse en el precio base. En definitiva, los conductores ven una pérdida de derechos: su coche puede quedar incompleto si el acceso a sus funciones depende de pagos futuros. Muchos consideran estas prácticas abusivas y claman por mayor transparencia y regulación al respecto.

Infórmate antes de comprar

No des nada por sentado al comprar un coche nuevo. Revisa en detalle qué funciones básicas vienen activas de serie y cuáles requieren suscripción. Consejos prácticos:

  • Comprueba el equipamiento incluido: asegúrate de que no te vendan un coche “incompleto” con extras bloqueados.
  • Prefiere pago único al comprar: es mejor abonar el extra desde el inicio que suscribirse después cada mes.
  • Compara modelos y marcas: busca alternativas que no penalicen el acceso a las funciones de seguridad o confort.

Consulta foros y opiniones de otros usuarios: muchos ya comparten sus experiencias con estas suscripciones ocultas. En definitiva, elige un coche cuyos servicios esenciales no dependan de pagos futuros. Así evitarás sorpresas desagradables y no pagarás dos veces por lo que ya es tuyo.